Cómo decorar un dormitorio en tonos grises

Blanca García
Blanca García


El gris es uno de los colores más utilizados en diseño y en decoración de interiores en la época moderna y contemporánea. Es un color que puede dar muy buen resultado si se emplea bien, aportando elegancia, cierta solemnidad y un ambiente agradable y relajado.

Vamos a contarte las claves que debes tener en cuenta para decorar un dormitorio con tonos grises. Esperamos que soluciones tus dudas y que encuentres las ideas que hagan decidirte por tus próximos pasos en la decoración de tu hogar. Ten en cuenta que, pese a que muchos de los ejemplos que verás aquí y en otros sitios te gusten, deberás fijarte en lo que más le conviene a tu estancia. Sin más, vamos con los detalles.

Razones para decorar un dormitorio en tonos grises

  • Fácil de combinar. Se trata de un color al que le sienta bien cualquier otro tono. Al igual que el blanco y el negro, el gris se adecúa a diferentes colores, y puede que lo encaje incluso mejor al ser un tono intermedio. Además, la gama de grises da mucho juego, al poder elegir tonos más oscuros o más claros según nos convenga mejor.
  • Destaca otros elementos. Debido a ser un color sin saturación, además de no ser tan agresivo como el negro o el blanco, comparte la cualidad de permitir que puedas destacar uno u otro elemento dándole un color vivo. Es decir, si tienes tres paredes grises y una amarilla, por ejemplo, esa última pared será la más importante, y será en parte gracias a que el gris pasa más desapercibido y empaca bien cualquier combinación. Beneficiará a cualquier otro tono por poco color que tenga.
  • Es diferente. Aunque se ha empleado mucho en diseño, no es tan habitual en decoración de hogar. El gris te da la opción de escoger combinaciones más creativas, diferentes a las clásicas basadas en blancos, azules o beis. Escoge tu tono de gris y empléalo para conseguir un ambiente tradicional. O un ambiente moderno. O uno que destaque con colores en pequeños lugares y detalles. Sorpréndete combinando este asombroso color.
  • Da mucho juego. Además de por todo lo que acabamos de decir, el gris no sólo encaja muy bien otros colores, ni simplemente es moderno. También es suficiente por sí sólo. Quieras algo tradicional o moderno, puedes usar la escala de grises como por ejemplo, aprovechan en el mundo de la fotografía. La gama de grises permite configurar cualquier imagen y motivo como cualquier color. Piensa en las imágenes en blanco y negro, que no necesitan color para transmitir todo lo necesario y más. Utilizados con cabeza, los grises te concederán mucha libertad creativa.

Ideas para decorar un dormitorio en tonos grises por colores

1. Gama de grises

Empezamos siguiendo el hilo de una de nuestras razones para decorar con tonos grises. Como hemos dicho, aunque el gris encaja muy bien con cualquier otro color, también pueden funcionar por sí solos. Puedes elegir tantos tonos como quieras. Quédate sólo con tonos oscuros para conseguir un ambiente con personalidad fuerte, o elige tonos de grises más cercanos al blanco para dotar a la estancia de luminosidad y tranquilidad, que suele ser una buena elección para dormitorios, lugares en los que normalmente quieres descansar o relajarte durante un rato.

Pero más allá de esto, los grises también dan mucho juego en la decoración. Aprovecha que el arte es un gran aliado de desaturar colores y decora tu dormitorio con fotografías en blanco y negro. Escoge las que más ilusión te hagan y mejor encajen contigo. Fotografías familiares o de tus viajes, fotos de tus artistas preferidos, de lugares icónicos, o de cualquier otro tema que sea de tu interés.

Haz lo mismo con otros elementos, como tapices, sillas, escritorios, lámparas y luz blanca, baldas, etc. Un tapiz con distintos tonos grises en forma de franjas, por ejemplo, daría una sensación de conjunto formidable a una habitación de esta categoría. En definitiva, libérate y escoge los diseños que más te gusten para combinar los elementos con esta gama de grises para lograr un ambiente único y diferente.

2. Gris con colores cálidos

Como también hemos dicho en líneas generales al principio, el gris casa con todo. Esto lo puedes aprovechar para conseguir ambientes diferentes. Empezando por los colores cálidos, tienes la opción de construir una decoración basada en grises y colores rojos, naranjas, ocres, rosados, etc.

Puedes decorar la habitación como si de una fotografía en blanco y negro con destacados de color se tratase. Aporta estos colores cálidos en la misma proporción que los grises o sólo con pequeños detalles. Dependiendo de cómo repartas el color, conseguirás una cosa u otra. Por ejemplo, si pintas una pared gris y otra naranja, y divides las partes por sus respectivos colores, como una cama gris junto a la pared gris y un escritorio naranja (o parecido) junto a la pared naranja, conseguirás un aspecto dividido casi geométrico. Pero si decoras las paredes principalmente con grises, de forma que predomine, y luego combinas elementos decorativos con grises y, además, otros de colores naranjas, el resultado será algo más integrado y más complementado como conjunto.

Elige el color que más te guste para conseguir calidez y conjúgalo con un solo gris o varios grises para conseguir tu ambiente ideal.

3. Gris con colores azules

Si quieres un ambiente más propio, prueba a combinar grises y azules. Puedes conseguir numerosas combinaciones que acaben desembocando en sensaciones diferentes. Dale un ambiente marino a tu habitación con azules marinos que evoquen al mar y a la tranquilidad.

Puedes perseguir un ambiente más frío con tonos grises y azules, si es lo que deseas. La combinación austera de estos colores puede resultar en una estancia agradable y que sea beneficiosa para el descanso y para estar en calma. Pero no es lo único que puedes conseguir, ni utilizar esta combinación significa que sólo puedas conseguir una combinación fría.

Emplea muebles de madera y tejidos naturales para saltear esta combinación de colores y lograr una cohesión agradable y cálida.

4. Gris y tonos pastel

Puedes conseguir una habitación muy agradable combinando grises suaves o medios con tonos pastel de colores diferentes. Algo que podría sentar muy bien, por ejemplo, a una habitación con tonos grises, es el color verde. Pongámoslo como ejemplo.

El color verde puede ser de tonos muy diferentes, y no todos desembocan en las mismas sensaciones. Sin embargo, un tono de verde vivo o un verde pastel es un color claramente alegre que aportará frescura y una atmósfera acogedora a la habitación. Combinado con el gris resaltará incluso más.

Aprovecha la decoración para jugar con estos colores en elementos diferentes. La madera jugará un buen papel para conjugar adecuadamente con los colores claros y pastel. Además, puedes incorporar elementos decorativos como diferentes plantas, que actuarán como la guinda en el pastel para el carácter natural y verdoso de la estancia.

5. Gris y colores complementarios

Dentro de las diferentes combinaciones de colores, guiarnos por las reglas de la teoría del color también nos puede sacar de dudas y llevarnos a encontrar nuestro dormitorio ideal. Los colores complementarios son aquellos que se oponen entre sí en la rueda cromática. Al combinar dos o más de estos colores forman un equilibro estético. Se llaman así porque se considera que un color complementa al otro y esto se puede aprovechar de muchas formas.

Teniendo en cuenta el gris, ayudará como color de unión e integración en el ambiente. Ten en cuenta que los colores complementarios no deberían estar presentes con el mismo porcentaje. Puedes elegir una mayor presencia del gris, seguida de un porcentaje medio de naranja, con un porcentaje pequeño de su color complementario, el azul. O al revés, con una predominancia del azul sobre el naranja.

Al mismo tiempo, puedes conseguir un resultado muy cohesivo si combinas un gris claro y colores complementarios suaves, o quizá uno algo más intenso que el otro. Es decir, no tienen por qué ser colores super saturados. Un buen ejemplo de colores diferentes que sientan bien juntos es el de los tonos pastel. Cuanto más saturado es un color, más presencia tendrá por sí solo, y más difícil resultará combinarlo con otros colores igual de intensos, porque rivalizarán por la predominancia, resultando muchas veces en una estética agresiva que quizá no sea la mejor opción para un dormitorio.

No obstante, es cuestión de gustos. Y tal vez quieras aprovechar esos colores saturados para que contrasten con el gris en algunas zonas de la habitación. Pero suavizar los colores ayuda a su posterior combinación. Experimenta y comprueba qué es lo que más te gusta a ti para tu habitación.

Ideas para decorar un dormitorio en tonos grises según el estilo

1. Estilo industrial moderno

El estilo de nuestro tiempo y posiblemente durante mucho más tiempo. La estética industrial no es simplemente una moda. Es un símbolo de nuestra sociedad en los últimos siglos que tiene que ver con las nuevas tecnologías, el metal, el carbón, el ladrillo. Sin duda, un estilo al que le sienta muy bien el gris, sean claros u oscuros. De hecho, lo mejor que puedes hacer es combinarlos para obtener los resultados más variados e interesantes posibles.

Incorpora elementos decorativos para conseguir este estilo. Mural de ladrillos, sea de obra o pintado, todo con tonos grises si quieres, aunque también pueden ser de tonos terrosos y ocres para reseñar la tierra y el óxido del metal. Incorpora decoración variada, como jarrones negros de tono pizarra, mobiliario de madera con elementos negros o mobiliario de forja del color conveniente.

Si tienes el presupuesto y el espacio, que será clave también para conseguir el más puro estilo industrial (nada mejor para imitar la industria que vivir en una fábrica del siglo pasado), aunque claramente no es necesario, puedes invertir en elementos puramente decorativos, carente de toda funcionalidad más allá de otorgar de una presencia aún mayor a tu dormitorio moderno. Elementos como tuberías, troncos de madera, esculturas de hierro y piezas mecánicas. Cualquier idea que encaje en este ambiente encajará de maravilla, eso sí, siempre que dispongas los distintos elementos de forma adecuada en el espacio disponible.

2. Estilo clásico

El gris es un color muy empleado también en el neoclasicismo. Aprovecha la esencia elegante de la gama de grises para convertir tu dormitorio en la habitación de la aristocracia. O quizá en un humilde refugio clásico con lo esencial para estar a gusto en un ambiente equilibrado.

El estilo clásico permite muchas posibilidades diferentes. Es un estilo muy frecuente en todo tipo de edificios y estancias, por lo que te será fácil encontrar las referencias que necesitas. Ten en cuenta que este estilo puede ser de un carácter austero o más cercano al barroco, es decir, más cargado de adornos no esenciales. Sea cual sea tu elección, el gris será un buen elemento del que partir. Apóyate en molduras clásicas para tus paredes y techo, elige una puerta sencilla que no desentone y libera tu imaginación.

A la hora de elegir el mobiliario y los diferentes objetos decorativos, parte del gris y como siempre, piensa previamente en lo que verdaderamente necesites. Cuando tengas lo esencial y encaje con el estilo pretendido, ya podrás preocuparte de cosas más auxiliares como los pequeños detalles que marcarán la diferencia: relojes, lámparas, esculturas, láminas o cuadros, etc.

3. Estilo nórdico

Otro de los estilos más buscados actualmente (y desde hace tiempo). El estilo nórdico escapó de Escandinavia para conquistar al resto de Europa, y también del resto del mundo. Un estilo cálido que contrasta con el exterior gélido y blanco radiante del exterior en los países norteños.

Y, de nuevo, otro estilo al que le viene ni que pintado el color gris y toda su gama de opciones. El estilo nórdico se caracteriza por sus colores apagados pero cálidos. En ocasiones, el diseño de estos países también incorpora colores vivos, pero es cierto que lo más frecuente es ver lo contrario. Recuerda la sección anterior sobre cómo decorar un dormitorio con grises y otros colores, y libérate cuando hayas establecidos las bases del diseño de tu ambiente deseado.

Un aspecto fundamental, eso sí, para conseguir el codiciado estilo nórdico será un material: la madera. Un suelo de parqué, gris o de cualquier marrón te regalará la mitad del camino. Además, otras cosas a tener en cuenta para este estilo es el estilo sencillo y las superficies lisas. Conseguir un espacio diáfano será clave, y para esto podemos ayudarnos de colores claros, luminosos. Blancos, beis, crema, algún ocre, marrones claros.

Aparte de los colores, puedes prescindir de molduras y otros detalles que sobrecargarán el espacio, acentuando características contrarias a las que pretende este estilo. Concluyendo, escoge colores suaves y luminosos, piensa en los elementos de madera que te gustaría incluir, ya sea el suelo de parqué o tablones de madera en la pared además de otras opciones, y cuece el ambiente que deseas. ¡Suerte y disfruta el proceso!