Ideas para tapar una caja fuerte

Iker Marquez
Iker Marquez

El interior del hogar es un refugio para nuestros bienes más preciados. O eso nos gusta pensar. Objetos de alto valor económico o sentimental, a los que queremos brindarles toda la protección necesaria, quedan expuestos, muchas veces, a cualquier mirada.

Lejos de ser desconfiados, apostar por ocultar dichos objetos nos hace ser precavidos, aportándonos seguridad y tranquilidad al saber que se encuentran en un entorno seguro. En este sentido, las cajas fuertes se presentan como nuestras grandes aliadas en la salvaguarda de esos objetos que, por nada del mundo, querríamos perder.

Sin embargo, exponer, a su vez, la caja fuerte, puede suponer un reclamo muy evidente en caso de asalto a la propiedad, llamando toda la atención de los asaltantes. Por ello, para extremar todas las precauciones, qué mejor que ocultar su presencia de forma sencilla pero eficaz.

Ocultar tu caja fuerte supone un plus extra de seguridad para tus bienes. Por ello, sin más demora, te ofrecemos una serie de ideas para esconder tu caja fuerte de las miradas ajenas.

Ideas para tapar una caja fuerte en un dormitorio

La primera norma a la que habremos de aferrarnos es: apostar por lugares poco comunes. De nada sirve esconder una caja fuerte detrás de un cuadro. El cine ya ha hecho demasiado popular ese escondite como para aferrarnos a él. Apuesta por estas ideas más originales:

Oculta en el suelo

El suelo puede ser un gran escondite, pues pasa completamente desapercibido. Existe un tipo de cajas fuertes diseñadas para enterrarse en el suelo, por lo que el éxito para no ser descubierta está prácticamente garantizado.

El acceso más complicado se encuentra debajo de la cama o debajo de una estantería cargada de libros. También puedes optar por situar la caja fuerte en el centro de la habitación, enterrada en el suelo, y colocar una alfombra encima.

Si te decides por las esquinas, puedes situar un butacón o una mecedora encima del lugar donde se encuentre la caja fuerte. Otro sitio ideal puede ser oculta en el suelo, a los pies de la cama, y cubierta por un baúl.

Empotrada en la pared

Si prefieres la opción de la pared, apuesta por empotrarla en esta superficie y coloca una estantería delante. Puedes incorporar un fondo falso, con cartón piedra, del mismo color que la pared, para disimular todavía más la ubicación. Del mismo modo, también puedes situar un mueble de grandes dimensiones o un armario.

Añade un falso fondo

Todo un clásico, pero de una efectividad irreprochable. Bien en cajones o bien en armarios, añadir un doble fondo sobre el que colocamos nuestra ropa supone uno de los mejores escondites en las habitaciones.

Detrás de una rejilla de ventilación falsa

A simple vista, puede parece una rejilla al uso. Sin embargo, guarda tus mayores tesoros. Pero eso solo lo sabrás tú. Lo mejor de todo es que requiere de una instalación de lo más sencilla, ofreciendo resultados eficientes.  Sitúala en un lugar alto y de difícil acceso para potenciar, aún más, la seguridad.

Posibles escondites para cajas fuertes

Los posibles escondites de las cajas fuertes dependerán, en buena medida, de las dimensiones de estas.

Como podremos imaginar, será más sencillo disimular una caja fuerte de menor tamaño, por lo que recomendamos que, si puedes optar por una de dimensiones reducidas, no dudes en hacerlo. En este sentido, echa un vistazo a la siguiente comparativa donde encontrarás la caja fuerte pequeña más adecuada a tus necesidades.

Para determinar los posibles – y mejores – escondites para cajas fuertes, habremos de ponernos en la mente de los asaltantes. De esta manera, descartaremos lugares demasiado evidentes o de fácil acceso. Dormitorio y comedor son algunas de las estancias más populares para guardar una caja fuerte. Por ello, apuesta por la originalidad, y esconde tu caja fuerte en lugares como la cocina. Los aparatos más cotidianos pueden ser tu mejor recurso.

¿Quién miraría detrás de la nevera? O ¿En los cajones de los cubiertos o los trapos? Nadie espera encontrar ahí una caja fuerte. Otro lugar que puede darte más espacio es el armario del fregadero. Ahí donde habitualmente guardamos los productos de limpieza y el cubo de la basura, podemos poner un doble fondo, que oculte la caja fuerte.

En la línea de los aparatos más cotidianos, si cuentas con un sistema de climatización con rejilla de ventilación, puedes probar una caja detrás de esta última para ocultar la caja fuerte.

Otro de los sitios para esconder la caja fuerte es en las escaleras. Si cuentas con escalones en el interior de tu hogar, aprovéchalo a tu favor. Puedes instalar tu caja fuerte en uno de los escalones y cubrirlo con el mismo acabado que el resto.

¿Dónde esconder una caja fuerte en casa?

Cualquier habitación es válida siempre que lo hagamos de forma disimulada, desterrando los escondites más populares y conocidos por todos.

¿Tienes ático? No lo dudes

Si nos ponemos en la piel del ladrón, cuanto antes salgamos de la casa que estamos asaltando mejor. Por ello, no perderíamos el tiempo en subir al ático que, en ocasiones, se destina a almacenar todo aquello que apenas se usa. Además, en caso de tener que huir rápidamente, encontrarse en la parte más alta de la casa supone correr un riesgo muy elevado.

Por estos motivos, el ático, es uno de los mejores lugares para esconder la caja fuerte.

Habitación de los niños

Otra buena opción, si tienes niños, es esconder la caja en el suelo de su dormitorio. La habitación de los niños se caracteriza por los juguetes esparcidos por el suelo. Puedes emplearlos para camuflar el escondite y que quede completamente disimulado.

Y qué decir de los armarios. Bucear entre la ropa, juguetes y demás accesorios que guardamos en el interior de las habitaciones de los niños puede constituir un gran lugar para esconder la caja fuerte.

Pasillos y zona de paso

Estas zonas pueden ser una buena opción en el caso de tener que ocular una caja fuerte de gran tamaño.

En el caso de los pasillos, la mejor opción será empotrar la caja fuerte en la pared, para que no sobresalga de la superficie. Ahora bien, el camuflaje es clave para que pase totalmente desapercibida. En este caso sí recomendamos el uso de cuadros, pero no de uno, sino de varios, a modo de composición.

En el caso de una zona de paso, como puede ser la entrada a una casa o el descansillo, apuesta por colocar pesadas estanterías, cómodas u otros muebles que dificulten la visibilidad de la caja fuerte.

Tips para camuflar cajas fuertes

Escoger la caja fuerte con el grado de seguridad adecuado, resistencia óptima y dotada de la cerradura más desafiante, son algunos de los factores que te permitirán mantener tus objetos y bienes a salvo. Sin embargo, saber dónde y cómo camuflar tu caja fuerte es vital para asegurar su seguridad.

Ten en cuenta estas tips a la hora de ocultar tu caja fuerte:

Sé original

Destierra los escondites habituales, y apuesta por ser diferente. Las primeras ideas que se te vengan a la mente no serán las mejores. Indaga un poco más y analiza cuáles serían los lugares en los que jamás esperarías encontrar una caja fuerte.

Apuesta por la naturalidad del escondite

De nada sirve encontrar el lugar adecuado si, colocando los objetos que tendrían que camuflarla, ofrecen pistas sobre su ubicación. Asegúrate que estanterías, alfombras, cuadros, láminas, butacones… se encuentran colocados de manera natural camuflando la localización de la caja fuerte, sin llamar la atención para que no nos lleven a cuestionarnos qué hacen ahí.

El disimulo, tu mejor aliado

Este tip está dirigido especialmente al recurso de camuflar una caja fuerte con un cuadro. Es cierto que, no siempre que vemos un cuadro en una casa, tiene que estar camuflando una caja fuerte.

Sin embargo, el objetivo es ocultar, a toda costa, la ubicación de la caja fuerte. Por ello, extrema las precauciones y no coloques un solo cuadro, coloca varios. Crea una composición de láminas, fotos o espejos que sea armónica y coherente con el espacio en el que se encuentra.