Cómo molestar al vecino de arriba

Iker Marquez
Iker Marquez

Si vives en una comunidad de vecinos y has llegado hasta aquí probablemente es porque tu vecino de arriba sea un impresentable, y no estés buscando hacer daño por simple afición sino porque él ha lanzado la primera piedra y ahora te toca a ti defenderte.

Es evidente que molestar al vecino de abajo es mucho más fácil, hasta el punto de que normalmente lo hacemos sin querer y no podemos controlar cómo no hacerlo, ya que caminamos por su techo, y todo lo que se nos cae, los muebles que movemos, los tacones que utilizamos… todo acaba molestándole a él. Además, también le toca comerse los problemas más grandes cuando tenemos alguna fuga de agua, pues el que va a tener que lidiar con goteras es el vecino de abajo, no el de arriba.

En definitiva, vivir abajo es mucho más molesto que vivir arriba, y aunque normalmente podemos ser muy comprensivos con el hecho de que el vecino de arriba no nos molesta aposta, en otras ocasiones es evidente que sí lo hace o que, como mínimo, si lo hace, ni le preocupa ni procura evitarlo. Es por eso por lo que son cada vez más los vecinos que buscan formas originales y, por norma general, sutiles para molestar al vecino de arriba. Si es tu caso y tampoco quieres montar ningún drama, en este artículo te contamos algunas claves para molestar al vecino de arriba según tus capacidades y objetivos.

¿Cómo vengarse del vecino de arriba?

Como decíamos antes, que el vecino de arriba te moleste es extraordinariamente fácil, pero que encima lo haga aposta o sabiendo que hay determinadas acciones que te enervan es mala leche, así es que es más que razonable que quieras vengarte de él. Si se ducha todos los días a las tres de la mañana, pone la lavadora de madrugada, si no hace nada para evitar que el agua de su aire acondicionado te caiga a ti, patine por casa, dé saltos o haya quedado pendiente alguna rencilla que haya implicado alguna vería de por medio… es hora de vengarse de él.

Ahora bien, ¿cómo? Es posible que no quieras molestar a más vecinos o que sencillamente no tengas ni idea de cómo perjudicarle sin perjudicarte a ti también. ¿Dar golpes en el techo? Seguramente no lo perciba apenas, y tu techo terminará con varias muescas. ¿Poner música a muy alto volumen? No solo le molestarás a él sino a todo el vecindario. Lo mismo ocurriría con reformas o taladros a horas intempestivas: molestarás al vecino de arriba, al de al lado y al de dos edificios más allá.

Hay una forma bastante diplomática de vengarte del vecino de arriba si no quieres recurrir a la vía más macarra, y es tan sencillo como denunciarlo ante el presidente de la comunidad. Cuando existen rencillas entre propietarios es bastante común que el presidente de la comunidad ejerza de mediador, y en determinadas ocasiones, dependiendo de la gravedad del asunto, puede llegarse a juicio y exigir una sanción al vecino que ha perjudicado en primer lugar, que en este caso sería el vecino de arriba.

No obstante, si este proceso es muy lento o no crees que vayas a llegar muy lejos con él, también puedes optar por pequeñas venganzas, aunque debes asegurarte de moverte siempre dentro del marco legal. Es decir, no le atranques la puerta, ni le robes el correo, ni robes cosas de su propiedad, pero puedes dejar algo de mal olor en su puerta, llamar al timbre insistentemente cuando haga algo que te perjudique, o, en general, buscar la afrenta directa con el vecino. Esto último no siempre funciona, pero por norma general, y si tienes tú razón, una o varias discusiones pueden terminar por amedrentar su ánimo y conseguir que deje de hacer aquello que tanto te está molestando.

¿Cómo molestar solo al vecino de arriba?

Si quieres recurrir a la forma más diplomática para resolver tus problemas, y hablar con el vecino de arriba ya no es una opción, puedes hacer algo similar a la denuncia ante el presidente de la comunidad pero en caso de que el vecino de arriba sea inquilino y no propietario, y es quejarse de él al casero. Por norma general los caseros buscan desentenderse lo máximo posible del piso, por lo que si se encuentra con un inquilino que le genera los suficientes problemas como para que otro de los vecinos se queje de él con asiduidad lo más probable es que opte por no renovar su contrato o incluso echarle del piso por repetidas quejas.

Tal vez es algo exagerado, tendrás que tener en cuenta la gravedad del asunto y cuáles son sus intenciones, pero si solo quieres molestarle a él y no incomodar al resto de vecinos optar por esta vía será la más sencilla, ya que es un acto que le afectará exclusivamente a él.

Otra opción, menos radical pero igualmente molesta, es personarte en su puerta para quejarte cada vez que haga ruido o haga algo que te moleste de forma intencionada (y prácticamente ilegal). Si pone la lavadora de madrugada, llama a su timbre reiteradas veces o llámale por teléfono si tienes su contacto. Haz lo mismo cada vez que ponga la música más alta de lo que está permitido, o que haga ruido fuera de horas, o que en general haga eso que tanto te está molestando. A nadie le resulta agradable vivir en un sitio donde constantemente tiene enfrentamientos con los vecinos, por lo que es probable que termine por aceptar que hay cosas que no debe hacer aunque solo sea para ahorrarse la visita del “vecino pesado”.

¿Cómo hacer ruido al vecino de arriba?

Hacer ruido en casa puede hacerse de mil maneras, pero es cierto que por norma general la peor parte se la lleva el vecino de abajo, no el vecino de arriba. Conseguir hacer el suficiente ruido para que el vecino de arriba se moleste no es moco de pavo, pues tienes que conseguir que el sonido llegue hasta allí y sea lo bastante algo como para que sea molesto, pero a su vez, seguramente, quieras también procurar que no moleste a todo el vecindario. Si esto último no supone mucho problema para ti, hay varias opciones:

  • Música alta. Sí, es probable que la música alta moleste a otros vecinos, pero puedes hacer algo para que le moleste particularmente a él. Si dispones de algún sistema de música con altavoces, prueba a conectarlos en algún mueble de altura bastante pegado al techo, como puede ser una estantería, y pon la música al volumen más alto pero tolerable que puedas. Además, si sabes cómo es su casa, en caso de que sea como la tuya (lo más probable si es el piso de arriba) puedes situar el aparato de música en la habitación o en el comedor para que se trate de una zona común o de descanso y le estropee la siesta.
  • Taladro y otras herramientas ruidosas. No cabe duda de que esto molesta al más pintado, pero para conseguir que moleste al vecino de arriba en concreto tendrás que tener en cuenta algunas cosas. Al igual que con la música, procura utilizar el taladro lo más cerca del techo posible. Ni siquiera es necesario que estés haciendo obra, el sonido del taladro es muy molesto por sí mismo y si tu objetivo es molestar no tienes por qué espera ra querer colgar una lámpara. A partir de las 8:00 de la mañana puedes hacer ruido de esas características, así que madruga un poco y consigue que él también lo haga por las malas.
  • Batería. En realidad te vale cualquier instrumento, si no sabes tocarlo es una tortura. Si sabes tocarlo puede que le des alguna alegría, pero como la batería no hay nada. Hoy por hoy venden baterías eléctricas que te permiten escuchar el sonido únicamente con cascos, pero para este fin querrás una batería clásica que te permita hacer todo el ruido posible, y ni siquiera tendrá por qué tener la más mínima armonía porque lo único que intentas es hacer el máximo ruido. Sitúalo en alguna zona que sepas que puede molestarle, como la habitación misma, y comienza tu concierto el mismo domingo por la mañana, a las 8:00 en punto.

Estas son solo algunas ideas. Siempre recomendamos no obstante tratar las cosas con diplomacia y cortesía, pues normalmente los vecinos no van a hacer daño ni sangre aposta, puede que lo que te moleste de él sea accidental o algo que haga por inercia. Lo primero es hablar con el vecino para ver cuál es su situación y si puede permitirse cambiar. Si definitivamente se trata de un caso grave de egoísmo, da rienda suelta a tu imaginación.